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domingo, 2 de octubre de 2011

LOS NUEVOS PAÍSES EMERGENTES.

Si usted sigue desde hace tiempo la evolución de la economía mundial, habrá escuchado en más de una ocasión hablar de los BRIC. El término, utilizado por primera vez hace diez años en los estudios de Goldman Sachs, hace referencia a las iniciales de los cuatro países con mayor índice de crecimiento en los últimos años: Brasil, Rusia, India y China.

Estos países han destacado no sólo por la simple exportación de sus materias primas a los países desarrollados, sino que han generado un tejido industrial propia y comienzan a tener una clase media cada vez más amplia. No en vano, para la elección de estos cuatro países como principales economías emergentes se tuvieron en cuenta las últimas proyecciones demográficas, así como las previsiones de crecimiento del PIB, la renta per cápita y la productividad hasta 2050.

Los resultados del estudio fueron sorprendentes, ya que si la evolución prevista se confirmaba, en menos de 40 años, sólo las economías BRIC juntas podrían ser más grandes que las de los 6 países más ricos del planeta.

No obstante, la actual situación de crisis y recesión global, han precipitado los acontecimientos, y ya en 2010, China sobrepasaba a Japón para convertirse en la segunda potencia económica mundial. A pesar del estancamiento de las principales economías globales, los países emergentes han seguido tirando del carro y ya en estos momentos la economía brasileña presenta un tamaño muy similar a la italiana.

Ahora, a la lista de esos cuatro países iniciales a los que hemos estado siguiendo de cerca, deberíamos de añadir alguno más que, por su evolución, son considerados como mercados en crecimiento, ya que aportan al menos un 1% del PIB global. Los más importante son: México, Corea del Sur, Turquía e Indonesia. Estos mercados tienen un tamaño adecuado y un grado de intensidad económica que con más probabilidad les permitirá mantener una productividad creciente, unida a una demografía favorable, lo cual proporcionará a los inversores una escala suficiente para el desarrollo de sus negocios.

                                                                                 Fuente: Goldman Sachs e ICEX

Corea del Sur es el que obtiene una valoración más alta, en línea con la media de los países avanzados, reforzando sus posibilidades de pasar de mercado en crecimiento a mercado desarrollado. De hecho, el FMI ya lo clasifica como una economía avanzada. La India, por el contrario, es el que se encuentra en una posición más débil, aunque su contribución al PIB mundial sea lo suficientemente grande como para ser incluido entre los mercados en crecimiento.

Existen muchos mercados emergentes con un importante potencial de crecimiento, pero sin embargo su tamaño es reducido. Dados a los acrónimos, los EAGLEs - “Emerging and growth-leading economies” (economías emergentes y motores del crecimiento)- representarían a los 10 países identificados, por orden de mayor a menor contribución al PIB mundial, que son: China, la India, Brasil, Corea del Sur, Indonesia, Rusia, México, Turquía, Egipto y Taiwán.

Por último, ha surgido un nuevo grupo de interés conocido como los CIVETS (que podríamos traducir por civetas), grupo que engloba a Colombia, Indonesia, Vietnam, Egipto, Turquía y Sudáfrica, y que ha sido creado por el banco británico HSBC.

Deberemos estar pendientes, pues, a la evolución de estos nuevos mercados.

Fernando González

domingo, 18 de septiembre de 2011

LA SEMANA ... EN CLAVE DE HUMOR.

Estimados lectores:

Será por aquello de que cada época trae sus flores, que ahora dedico los sábados noche a reflexionar sobre lo que ha pasado en la semana. Y puestos a ello, coincidiréis conmigo en que estos últimos siete días no han tenido desperdicio y la economía nos ha ofrecido más de un sobresalto.

De todos modos, lejos de instalarnos en el pesimismo, he decidido analizar la situación con humor, ofreciendo a nuestros seguidores éste entretenido relato de ficción:

Todo comenzaba a mediados de semana; con la amenaza de la quiebra griega sobre nuestras cabezas, las bolsas europeas se recalentaban hasta el punto de que medio planeta se encontraba pendiente el miércoles del resultado de una videoconferencia a tres entre los máximos dirigentes griego, francés y alemán. Mientras tanto, en España – porque se ven de forma muy distinta los toros desde la barrera- saltaban al ruedo los dos últimos presidentes de Gobierno de la democracia para recordarnos que nos encontramos al borde del precipicio y que quizás convenga llamar al pan pan y al vino vino.

Al mismo tiempo, no muy lejos de allí, un grupo de amiguetes celebraban una timba que, hasta el momento, no prometía muchas alegrías. Se alcanzaba la última mano y ya pintaban bastos. Todo apuntaba a que se cerraba el juego y cada uno debía recoger lo poco que quedaba sobre la mesa esperando poder hacer caja a la salida del local antes de la bancarrota. Ya no había más dinero con el que jugar, todas las cartas sobre la mesa …

Pero entonces… sucedió lo inesperado. Un movimiento más, un as en la manga de la banca -recuerden amigos, la banca siempre gana-.

Los principales Bancos Centrales del mundo habían decidido actuar inyectando liquidez a la economía.

¡Qué calladito se lo tenían! Justo en el momento en el que parecía que se iba a para la rueda, aparecen los americanos, los japonenes - hasta los suizos y los ingleses que no jugaban a esto del euro- y se suben al carro.  

-          Ya tenemos dinero para seguir jugando otro ratito- dijeron al unísono - aunque  deberemos esperar a las próximas semanas para ver cómo termina la partida.


Si Grecia se queda sin dinero – de hecho sólo le quedan euros para seguir jugando un mes más- el resto de jugadores lo van a pasar mal. Pero, ¿por qué? Porque a Grecia le va esto del juego más de lo que parece y hace ya un tiempo, para seguir en la mesa tuvo que pedir prestado a sus amigos, que también juegan la misma partida.

En el camino cayó Islandia, pero eso no afectó a la marcha de las apuestas, porque  era un jugador de poca monta – creo que a esto lo llaman daños colaterales en el argot –. Sin embargo, ahora Grecia pesa más, y a éste no se le puede dejar ir como si nada.

-          Tenemos que seguir jugando – dice Francia.

-          Sí, pero yo no pongo un euro más – replica Alemania.

-          Pues tendremos que llamar a los chinos o a los del Golfo – dice otro.

-          Vale, pero a esos si no hay más remedio, que saben mucho de esto, y al final se quedan con toda la pasta.

Y mientras tanto, Irlanda y Portugal rezan todo lo que saben para que la partida continúe … y España, que también anda bastante falta de capital, sigue el ejemplo de éstos porque después del 1 dicen que va el 2.

TO BE CONTINUED …
Fernando González

domingo, 11 de septiembre de 2011

REINVENTARSE APRENDIENDO DEL PASADO

Dicen que cada persona es un mundo, y por extensión, lo mismo les debe ocurrir a las empresas al estar dirigidas por seres humanos.  Quizás sea por eso que unas van bien y otras mal.

Y es en ello en lo que me gustaría basar este artículo que he titulado: reinventarse aprendiendo del pasado.

Acabamos de pasar el verano, y no ha sido un verano cualquiera para nadie. Seguimos enfrascados en la mayor crisis económica y financiera desde el crack del 29. Los mercados bursátiles agudizan su tendencia a la baja y en el horizonte se disipan oscuros nubarrones que amanezan con una nueva recesión global.

Ante semejante panorama no resulta fácil dirigir una empresa para llevarla a aguas más tranquilas. Muchas empresas, pequeñas y medianas sobre todo, lo están pasando mal. Algunas de ellas perecerán en el intento, pero otras muchas podrán salvarse como ya lo han hecho aquellas que apostaron por factores claves en el pasado.

Hemos escuchado muchas veces que conocer la historia ayuda a no cometer los mismos errores en el futuro. Pues bien, analicemos algunos sectores que han sabido reinventarse y que están cosechando éxitos importantes:

Sector calzado

Fue uno de los sectores más severamente castigados por la fuerte competencia en precios, proveniente en su mayoría de mercados asiáticos.  De repente se abren las fronteras y aparece una enorme cantidad de calzado de bajo precio, desaparecen muchos pequeños fabricantes que competían por precio en el mercado y que no se destacaban por su diseño. Pero además, los principales fabricantes deslocalizan su producción.

Ahora bien, como dicen que no hay mal que cien años dure, producir fuera deja de ser tan ventajoso y los consumidores perciben el calzado hecho en China como de baja calidad. Demandan marca y buenos productos, con un efecto muy positivo para las marcas que han sabido estar y adaptarse a la situación.

En esos años muchas empresas han navegado sin rumbo, pero otras se han distinguido por saber escuchar e interpretar las señales que les enviaban sus clientes. Apostaron por su marca, por la publicidad, por la calidad y el servicio y ahora se encuentran mejor posicionados. Pero también invirtieron en sus empresas para conquistar mercados emergentes que no han parado de crecer en la última década. El resultado, menos empresas, pero más competitivas.

En cifras: las ventas de calzado han crecido en 2011 más de un 13% con respecto al año anterior, incrementos superiores al 15% en Italia o Reino Unido y muy superiores al 40% en otros mercados emergentes como China, Japón o Rusia. El sector afronta ahora el futuro con un mayor optimismo.

Sector textil

Aquellos que conozcan mínimamente la industria sabrán que éste ha sido otro de los sectores más duramente golpeados. Con la apertura de los mercados y la reducción de aranceles a la importación, la materia prima ya no es española, sino china, india, paquistaní o turca. Se inunda el mercado de productos más competitivos y los grandes productores españoles atraviesan serias dificultades.

Pero siempre hay empresas que obserban los cambios y se adaptan a ellos: no en vano, muchos dejan de fabricar aquí para acabar y confeccionar sus prendas aquí. Ofrecen colecciones con diseños muy bien aceptados por el consumidor presentando colecciones completas con productos acabados de marca propia. Abren sus puertas a nuevos clientes (sector contract, horeca …) y a nuevos mercados (aquellos donde crece la construcción de hoteles y residencias). Otros dejan de fabricar sus productos tradicionales para cubrir una demanda que no para de crecer en el sector de la puericultura. Nuevamente se cosechan éxitos por haber cambiado a tiempo su estrategia.

En cifras: el sector de la puericultura creció más de un 8,5% en 2010, el 75% de las empresas del sector son exportadoras y están apostando por mercados exteriores como Próximo Oriente, Estados Unidos o China.

Sector Alimentación

España es una gran productora de todo tipo de productos alimenticios, pero quizás destacan algunos de ellos por su idiosincrasia: el jamón, el vino o el aceite de oliva son claros ejemplos de ello. Aquellos productores o comercializadores que han apostado por la internacionalización están recogiendo ahora positivos resultados.

En cifras, los vinos españoles han aumentado sus exportaciones en casi un 30% en lo que va de año, con un efecto muy positivo sobre las ventas, ya que el empuje se debe en gran medida al incremento en el consumo de vino envasado con denominación de origen. El resto de productos alimenticios incrementan su presencia en mercados como países del Golfo, China, Brasil …

* * * * * *

Con todo esto podemos observar que existen sectores en crecimiento, pero sobre todo existen empresas en crecimiento, que día a día analizan el mercado y el consumidor para ofrecerles aquello que demandan.

Si su empresa no es una de ellas, quizás todavía pueda serlo. Pero, ¿cómo saberlo? Una recomendación: empiece a plantearse, si no lo ha hecho ya, preguntas como:

-          ¿estoy haciendo las cosas correctamente?

-          ¿estoy ganando dinero con todos mis productos?

-          ¿puedo crecer haciendo lo mismo? ¿y haciendo cosas diferentes?

-          ¿existen oportunidades para ampliar ó diversificar mis mercados?

-          ¿puedo ser más competitivo?

-          ¿utilizo correctamente las nuevas tecnologías?

-          ¿sé lo que necesitan mis clientes?

-          ¿mi personal está preparado?

Y si necesita ayuda, no dude en contactar con nosotros. Constantemente buscamos nuevas oportunidades para nuestros clientes y les ayudamos a gestionar más eficientemente sus empresas. Porque hoy, más que nunca, es necesario.



Fernando González



domingo, 17 de julio de 2011

EL POTENCIAL DE LA COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL EN LAS PYMES.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y no deben de ir mal encaminados cuando la Televisión ha desbancado a la radio, el medio de comunicación por antonomasia durante tantos y tantos años.

No es difícil observar que la efectividad de la comunicación ha ido siempre ligada al desarrollo tecnológico: cuando no existía la radio o la televisión, la única forma de comunicación era el boca a boca (ahora llamado boca-oído) o la comunicación escrita. Por ello aparecían los coloquios o los periódicos locales.

Pero avanzó la técnica y apareció la radio: toda una revolución. Familias enteras se reunían en torno a un aparato de radio para escuchar sus programas favoritos …y cómo no … para dejarse influenciar por los primeros anuncios publicitarios en radio.

Vino la Televisión y se hizo muy popular, hasta el punto de relegar a la radio a un segundo lugar muy distante del lugar de privilegio que había ocupado hasta ese momento. Surgieron amenazas pero grandes oportunidades. Surgía un potente medio de comunicación, con grandes posibilidades para el anunciante pero no disponible para todos los bolsillos.

En los últimos tiempos, sin embargo, asistimos a una nueva revolución: Internet no ofrece únicamente la posibilidad de acortar distancias o facilitar el acceso a la información, sino que comienza a proporcionar una nueva plataforma de comunicación: es universal, accesible a todos, capaz de poner en contacto a todos con todos y ofreciendo a las empresas nuevas formas de conectar con sus clientes.

Ya lo decía Luis Bassat en su Libro rojo de la publicidad : “Para sobrevivir y progresar en el mercado es indispensable una contínua revisión y transformación. No hay que dar la espalda a nuevas iniciativas”

Por ello, en Avantia prestamos una especial atención a las nuevas tecnologías en la comunicación. Estamos totalmente convencidos de que hoy en día la comunicación ya no se puede entender sin Internet y por ello ofrecemos a nuestras empresas asesoramiento en estos medios. Hemos conseguido desterrar el mito de que la publicidad es cara y no es para las pymes.

Apostamos fuertemente por la comunicación audiovisual y queremos ofrecer una muestra de lo que podemos hacer por usted: http://www.youtube.com/disarpsgh

Y es que además, nos gusta recordarle a nuestros clientes que LA COMUNICACIÓN ES LA CLAVE, PERO LAS VENTAS SON EL OBJETIVO.



Fernando González

domingo, 10 de julio de 2011

EL CRÉDITO DOCUMENTARIO (O CARTA DE CRÉDITO): UNA BUENA HERRAMIENTA PARA ASEGURAR EL COBRO.


Todos sabemos que una venta no es venta hasta que no se cobra. Si es importante llevar este principio a cabo en el mercado interior, todavía puede serlo más en mercados exteriores, donde la lejanía y el mayor desconocimiento del cliente nos obliga a tomar determinadas precauciones.

A la hora de realizar transacciones con el exterior la mejor forma de poder garantizar el cobro es a través de un crédito documentario (o carta de crédito). La principal garantía que ofrece este instrumento, tanto a exportadores como importadores, es la intermediación de una o varias entidades de crédito con el objetivo de ofrecer mayores garantías de cobro.

En el crédito documentario actúan el comprador (importador), que es quien pagará, el vendedor (exportador), que es quien recibirá el pago, y (al menos) una entidad de crédito. Quien contrata el crédito documentario es el pagador, es decir, el importador, que solicitará a su banco la apertura de un crédito documentario a favor del exportador y por el importe convenido. Una vez que se conceda dicho crédito documentario, se le notificará al exportador dicha apertura del crédito, momento en el cual procederá al envío de las mercancías vendidas. Es decir, las mercancías no se envían al extranjero hasta que no se recibe la notificación de que el crédito documentario ha sido abierto a su favor.
Al conceder el crédito documentario, el banco se está obligando así mismo a hacer frente al pago de la factura, por lo que el exportador tiene la garantía de pago de un banco y no de una empresa privada.
El crédito documentario se denomina así “documentario” porque el pago del mismo está supeditado a la presentación de una serie de documentos que avalen que toda la operación comercial se ha desarrollado correctamente. Es decir, el banco pagará al exportador cuando el exportador presente aquellos documentos (previamente acordados) que demuestren el envío de la mercancía que ha comprado su cliente. Pero además, los documentos deben ser conformes al dondicionado del crédito.

Los documentos necesarios para poder cobrar el crédito documentario se agrupan en tres clases:
  1. Documentos de transporte: Son los más importantes, ya que certificarán que la mercancía ha sido enviada. Pueden ser documentos de embarque marítimo, aéreo, terrestre, o una combinación de éstos. El más conocido y del que seguramente haya oido hablar es la B/L -bill of lading- (o conocimiento de embaruque) en el caso de transporte martímo.
  2. Documentos de seguro: No son imprescindibles, pero nos pueden ayudar a cubrir determinados riesgos adiciones, especialmente en el caso de mercacía de alto valor añadido.
  3. Factura comercial: debe contener los datos incluidos en el condicionado del crédito para que tenga validez.
En los créditos documentarios, normalmente, suelen intervenir más de una entidad de crédito. Básicamente tenemos los siguientes bancos intervinientes:
  • Banco emisor. Es el banco del importador, quien abre el crédito a favor del exportador y quien se compromete al pago.
  • Banco avisador. Suele estar situado en el país del exportador, y es el banco que avisa (a petición del banco emisor) al exportador de que se ha abierto un crédito documentario a su favor. En este caso, el banco avisador sólo certifica la veracidad del crédito documentario y en ningún caso asume el compromiso de pago.
  • Banco confirmador. Va más allá del banco avisador (que también suele serlo) y además de confirmar el crédito documentario adquiere un compromiso solidario de pago del mismo frente al exportador. Es decir, además de la garantía del banco emisor, se tendrá la garantía del banco confirmador. O paga uno o el otro.
  • Banco designado. Es el banco donde se efectuará el pago. Obviamente, puede ser cualquiera de los anteriores si así se designa, o puede estipularse que sea cualquier banco. Es decir, es el banco donde se presentan los documentos y quien pagará.
  • Banco pagador. Es el banco que pagará, pero siempre y cuando haya recibido los fondos del banco emisor o del confirmador.
La regulación de los créditos documentarios se centra en la Cámara de Comercio Internacional, mediante sus Reglas y Usos Uniformes relativos a los Créditos Documentarios

También hay que tener muy en cuenta las cláusulas del crédito, ya que en ellas se especificará el “cómo, cuándo, dónde y por qué.” Por tanto, es imprescindible estar muy atentos a lo que dicen. Básicamente, el crédito documentario debe contener:
  • Los datos del ordenante (el importador).
  • Los datos del banco emisor.
  • Los datos del beneficiario (el exportador).
  • Importe total del crédito y la moneda de pago.
  • Los datos del banco donde el crédito está disponible.
  • Disponibilidad del crédito: pago a la vista, pago diferido, aceptación o negociación.
  • Vigencia del crédito, con fecha de inicio y de vencimiento, antes de la cual hay que presentar los documentos.
  • Dirección del banco donde presentar los documentos.
  • Indicación de si es transferible o no, confirmado o no, y si se permiten envíos parciales o no.
  • Indicación de todos los detalles relativos al envío de la mercancía: descripción de la mercancía enviada, forma de transporte, los plazos de embarque o envío, la forma de entrega de la mercancía, etc.
  • Detallar todos y cada uno de los documentos que debe presentar el exportador y sus características.
En definitiva, que un crédito documentario precisa de muchos requisitos e implica muchas obligaciones (por ambas partes), pero sin duda alguna, es la mejor forma de realizar una operación comercial internacional, ya que se elimina el riesgo de impago siempre que la documentación se ajuste a los requisitos del mismo.

Fernando González